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martes, 29 de septiembre de 2015

¿QUÉ Y CÓMO EVALUAMOS? EL BAILE DE LOS NÚMEROS.

Andamos valorando al alumnado. Andamos programando y diseñando el curso. Andamos en un baile macabro (y, para mi, desternillante) de números. Porque seguimos anclados en lo que hacíamos, al menos, hace 10 años. Aprendimos a hacer aquello, nos viene muy bien y no nos queremos salir del carril, Nos resulta operativo. Y los que han venido después se suben al carro. No conocen otra cosa y ni tienen tiempo, ni ganas (se la han quitado entre cambios normativos y un sistema de acceso desastroso).
Telephone
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Me refiero a la evaluación y a su reflejo en la programación. A los dichosos procentajes. Que si los exámenes deben valer X ó Y, que si la observación en el aula, que si la inspección dice o deja de decir... Pero, ¿qué estamos haciendo y en qué estamos pensando? Seguimos evaluando los maravillosos conceptos, procedimientos y actitudes (C-P-A) y nos pasamos por el forro las competencias (sin apellidos suenan mejor). Así nos va y así nos seguirá yendo. Sin remedio. O cambiamos esto radicalmente o seguiremos cumpliendo el expediente y haciendo chapuzas varias.  

Algunos se preguntarán si hay alternativas a la fórmula mágica de C-P-A,. Sí las hay, muchas. Sobre todo si trabajamos y evaluamos las competencias. Cuento la mía para no ir más lejos.
Chalet
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Yo evalúo el trabajo diario del alumnado de 1 a 4 y con rúbricas con indicadores o estándares (también de 1 a 4) dependiendo del curso, los productos y las actividades del alumnado. No necesito porcentajes, Tengo cerca de 10 anotaciones de cada alumno por semana en secundaria y 4 ó 5 de cada tema y de cada alumno en 2º de bachillerato. Trabajan, producen, debaten, buscan información, explican. No quiero porcentajes, quiero valorar lo que hacen y qué aprendan. Sí, ya sé. seguro que alguno se ha cuestionado ¿y la actitud? y la respuesta está en las rúbricas que incluyen valoraciones como no trabaja, trabaja poco, no trae material y en las anotaciones diarias: faltas, retrasos, problemas de convivencia, etc. La media de todo esto es la calificación final y no importa cuándo sea el final del período de evaluación porque será la media del momento en que se haga. Y además cabe la autoevaluación y la coevaluación con rúbricas de sus trabajos.

Aunque de todas formas, seguiremos con el baile de números. Durante mucho tiempo. ¿Hasta cuándo?

domingo, 1 de junio de 2014

EL ALUMNADO EVALÚA EL FLIPPED CLASSROOM

Desde principios de curso, colaboro con la página The Flipped Classroom con el desarrollo de entradas que han ido describiendo la experiencia del Flipped Classroom, o clase al revés, que hemos desarrollado en 2º de bachillerato este curso. Dejo en esta entrada la última colaboración, por ahora, en dicha página, donde el alumnado ha evaluado la experiencia.

Como hemos ido viendo a lo largo de este curso en distintas entradas, he desarrollado, o mejor dicho, hemos desarrollado el alumnado y yo, la metodología flipped en 2º de bachillerato. Ya en esas entradas vimos el planteamiento, los primeros resultados y opiniones o un resumen de la experiencia. En esta vamos a ver la evaluación final que ha hecho el alumnado de dicha metodología. Aquí tenemos el documento:




Creo que las opiniones hablan por sí solas de la valoración del alumnado de la experiencia de este año. De todo ello, creo que podemos concluir:

  1. Que aprenden no sólo la materia, sino otras metodologías de trabajo y de estudio, a compartir con los compañeros, etc. Es decir, han percibido lo que podemos llamar un aprendizaje integral.
  2. Destacan que es una manera novedosa, motivadora y nada aburrida de estudiar una materia tradicionalmente pesada y aburrida para ellos, como es la Historia, en este caso de España.
  3. Han descubierto que ellos pueden hacerse responsables de su aprendizaje, que pueden aprender al explicar a sus compañeros y que se puede aprender de muchas maneras.
  4. Proponen algunas mejoras, como el tema de los plazos o no hacer tantas previas (vídeo y formulario previos de cada tema) o haciendo más actividades. Pero en general, están muy satisfechos.
  5. Hacen una valoración muy positiva de la materia y de su profesor, lo que, como es lógico, es un orgullo y una satisfacción muy grande.
Y el año que viene, más.


Gravity+levity
Amunt en http://flickrCC.net


Y ahora, una reflexión más. Y no sólo de la metodología como tal, sino de planteamiento educativo. La reflexión podría resumirse en que las expectativas que el docente ponga en su alumnado terminan cumpliéndose. Si, como docente, yo le transmito al alumnado que creo en ellos, que pueden hacerlo, que son capaces, que tienen que aprender pero que lo conseguirán, seguro que termina cumpliéndose y con un nivel alto de satisfacción importante como podemos ver en lo reflejado anteriormente. Si, por el contrario, les transmito lo opuesto a lo anterior: que no van a poder, que es muy difícil, que no son capaces, que son unos torpes, etc, etc., termina cumpliéndose también. Y, en este caso, con un alto nivel de frustración.

NP: EL PARADIGMA DE LA EVALUACIÓN

Entramos, o ya lo estamos o lo hemos estado (para los más adelantados) para 2º de bachillerato, en el final de curso, en el período de evaluación final ordinaria. Es el momento de ir valorando el proceso de aprendizaje de nuestro alumnado, el desarrollo de su competencias y, finalmente, ponerle una calificación cuantitativa que se corresponda, lo mejor posible, con esa valoración cualitativa...o, no. 

Y digo esto último por una anécdota que me comentó un compañero de un centro de Écija sobre la posibilidad de poner No Presentado (NP) en la evaluación ordinaria que se nos acerca. Esta es una duda frecuente entre el profesorado y su significado demuestra claramente el concepto de evaluación calificatoria que existe. La anécdota era que un profesor le preguntó si podía poner NP a un alumno que no se había presentado al último examen. Es decir, parece que ese alumno no ha ido a clase desde septiembre, que no ha sido evaluado en la evaluación inicial, ni en la primera, ni en la segunda, que no ha hecho actividades de aula, ni deberes de casa, ... que no ha existido, vamos, hasta ese fatídico examen al que no se presentó.

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"Invisible" en http://flickrCC.net
Y dicho esto, me viene a la memoria un caso en el que un alumno tenía un 1 en la evaluación, pero en la sesión de evaluación el profesor corrigió la nota a un 9, porque se había presentado a un examen de última hora. Perfecto.

Bien, qué nos indica esto:
  • Lo primero es que parece que sólo se tienen en cuenta los exámenes para evaluar, porque "como no se ha presentado al último examen"...pues, NP.
  • Lo segundo, derivado de los anterior, es que no se tiene conciencia de una evaluación procesual y formativa, sino sólo calificatoria. Es decir, se evalúa, para poner una nota, no para valorar procesos de aprendizaje, adquisición de competencias básicas y otras zarandajas sin importancia. Evaluación es igual a examen y punto.
  • Y lo tercero, y más preocupante, que esa duda la tienen muchos docentes.
Por eso, se puede entender que la duda sobre el NP refleja una visión de la evaluación. Un paradigma de lo que predomina en la evaluación de nuestro alumnado.

Y para recordar en estas fechas, una cita muy interesante del gran Bertrand Russell


domingo, 11 de mayo de 2014

#ABPmooc_intef. APRENDER Y EVALUAR, TODO ES EMPEZAR.

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En esta nueva entrada para el MOOC de ABP del INTEF tenemos que hablar de evaluación. Tenemos que ver cómo y cuándo se desarrollaría la evaluación en nuestro proyecto. Sin embargo, teniendo en cuenta las peculiaridades del proyecto Nos contamos la Historia, es complicado plantear la entrada tal como se nos indica en el tema correspondiente.



Por eso, primero voy a plantear mi concepto de evaluación y mi experiencia de evaluación del trabajo de ABP en el aula, para después, plantear unas líneas básicas de evaluación del proyecto consensuadas con quienes lo van a desarrollar

Lo primero que tengo que decir es que el término evaluación no me gusta. Está muy relacionado con el concepto de calificación en la arraigada tradición escolar. Me gusta más VALORACIÓN. Se valora el trabajo del alumnado, del profesor, del proyecto, de la materia, del centro, etc. Se habla mucho de la cultura de la evaluación, pero lo que está arraigado muy hondo es el de la calificación y por eso, la evaluación como mejora, la evaluación formativa y procesual es escasa y apenas se utiliza. Se califica algo que se ha hecho y a otra cosa. Y la evaluación, o la valoración, debe ser algo continuado y unido al aprendizaje, no un momento concreto en el que hay una prueba para, principalmente, poder calificar. Aprender y evaluar, todo es empezar, o viceversa. Porque evaluamos para aprender y conforme vamos aprendiendo va cambiando la evaluación. O la valoración.

Por otra parte, la evaluación es algo que se hace predominantemente de manera unidireccional. y de arriba a abajo. Muy pocas veces el alumnado evalúa a sus compañeros o, menos aún, evalúa al docente o al centro, por ejemplo. Para corroborar esto, sólo hay que ver las reacciones del alumnado cuando se le dice que se evalúen entre ellos o que te evalúen a ti. Te miran extrañados y no terminan de entender lo que les pides. Al menos eso me pasa a mí cuando se lo indico y algunos no se terminan de acostumbrar ni terminan de entenderlo, porque está al margen de su cultura de la evaluación.

AmazedY luego están los instrumentos para valorar. Aparte del inefable logsiano conceptos, procedimientos y actitudes que ya no tiene sentido en el enfoque competencial de la LOE, y ni siquiera de la LOMCE, está la escasa variedad de instrumentos utilizados, a saber: exámenes, libreta, actividades y actitud (ese concepto general en el que todo cabe pero que está vacío de contenido y valoración objetiva). ¿Hay muchos docentes que utilicen rúbricas, portfolio, la observación en el aula? (yo preguntaría mas bien si hay muchos docentes que ni siquiera saben lo que significa)- ¿Me asegura, como docente, que el alumnado ha aprendido porque me apruebe un examen, entregue las actividades, tenga la libreta más maravillosa del mundo y no rechiste en clase? ¿O con una simple pregunta, como quien no quiere la cosa, en cualquier momento del desarrollo de sus tareas me puedo enterar de cómo y qué ha aprendido? ¿Qué es mejor, por costumbre más que nada, una evaluación y un aprendizaje bulímicos (#rEDUvolution) o una evaluación y un aprendizaje procesuales con recogida de datos puntuales sobre lo que se esté trabajando? Lo primero nos da seguridad como docentes (estamos acostumbrados, no concebimos otra cosa en muchos casos) y es a lo que está acostumbrado el alumnado. Salir de la zona de confort cuesta. A todos.


reflet+d%27eau+douce++++++++++++++++++++++++++++++++%E6%B0%B4Partiendo del planteamiento anterior, la evaluación en el ABP cobra más sentido y se hace mucho menos confusa que si utilizamos en concepto tradicional de evaluación/calificación. porque en el trabajo por proyectos es más fácil utilizar una valoración procesual del aprendizaje del alumnado. En mi caso, que trabajo por proyectos en Secundaria, utilizo hojas de cálculo de Drive (diseñadas por mi, según lo que quiero valorar del alumnado) como cuadernos digitales (enlace a una copia del de 1º de ESO) de recogida de datos. En ese cuaderno se valora el trabajo diario individual y en las rúbricas, insertadas en el mismo cuaderno, las distintas tareas de cada grupo. Por lo tanto, la recogida de datos es continuada en clase y puntual cuando terminan algunas de las tareas de cada proyecto. Incluso en 2º de bachillerato, debido a la utilización de la metodología del flipped classroom, utilizo algo parecido debido a la gran cantidad de tareas realizadas por el alumnado que no se limitan a hacer sólo los típicos exámenes que lo valen todo, o casi todo.


Y volvamos ahora, ya que os he cansado un poco, al principio. El proyecto planteado para el MOOC es un proyecto colaborativo y abierto a muchos centros y docentes. Por ello, cada docente participante lo adaptará al suyo propio cuándo y cómo le interese y convenga. Por lo tanto, no podemos establecer aquí una línea del tiempo del propio proyecto porque cada docente participante hará la suya y sólo podemos incluir una rúbrica base para la actividad dedicada en concreto al objetivo del proyecto y que está consensuada con lo participantes del mismo. Es muy simple, por las peculiaridades del proyecto y porque, personalmente, considero que las rúbricas deben ser simples y muy claras para que el alumnado pueda aportar ideas, pueda entenderlas y pueda asumirlas. PORQUE APRENDER Y EVALUAR, TODO ES EMPEZAR.



martes, 29 de abril de 2014

OTRA EVALUACIÓN ES POSIBLE, PORQUE ESTAMOS HACIENDO POSIBLE OTRA EDUCACIÓN.

La propuesta que refleja esta entrada tiene su historia. Una historia que parte de una reflexión personal con una propuesta inicial, el informe POSÍ XXI, basada en el cansancio por el uso y el abuso de los resultados de las pruebas PISA y en la certeza de las muchas cosas buenas que se hacen en educación y que tiene su continuidad en el #OpanYaceite de Granada donde en una conversación con José Luis Castillo (@jlcastilloch) surgió la idea de diseñar pruebas parecidas a las de diagnóstico y las de tipo PISA por nosotros, no por nosotros dos, lógicamente, sino por nosotros los docentes de a pie. Como propuesta alternativa a las pruebas oficiales y para ir teniendo una especie de banco de recursos elaborados por los propios docentes de distintas áreas. 
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"white momment" en http://flickrcc.net

Una especie de design thinking de la docencia, de la de a pie (vuelvo a repetir) de la que vive el día a día y el hora a hora del aula, pero también de docentes preocupados por mejorar, por cambiar, por innovar y por tener un concepto de la evaluación como sinónimo de valoración y retroalimentación del aprendizaje y alejada de la mera calificación sancionadora. 

Y la idea va cogiendo forma. De momento contamos con un site de Google titulado PRUEBAS POSÍ XXI, donde podremos ir subiendo pruebas, pruebas que midan desarrollo de competencias y no contenidos, pruebas prácticas y con utilización de las TIC sin necesidad de memorizar libros de texto o apuntes, pruebas de saber hacer y no sólo de saber, pruebas no bulímicas, pruebas que enciendan la llama de la curiosidad y que no midan la cantidad de cosas vertidas en el cerebro del aprendiz. En el site ya hay algún modelo subido por mi para Ciencias Sociales de 1º y 4º de ESO, muy mejorables y criticables pero que demuestran, creo, lo que se intenta. Además, la idea es también contar con la opinión de l@s aprendices y que en cada prueba haya un formulario donde el alumnado exprese su opinión sobre la misma. 

¿Te animas a participar?, ¿Te animas a diseñar tus pruebas y subirlas al site?

The+Loneliest+Stroll.
"don´t hide, be diffrent" en http://flickrcc.net


jueves, 14 de marzo de 2013

EVALUACIÓN: VALORACIÓN Y ... VUELTA

Quien pensara, por la entrada anterior sobre evaluación, que la desilusión, el cansancio y el desánimo habían anidado en mi forma de ser estaban completamente equivocados. Sólo quise reflejar una realidad extendida y mayoritaria. Pero como también mencioné en esa entrada, no comparto y no estoy de acuerdo con ese planteamiento mayoritario. Y, por eso, mi planteamiento de la evaluación es distinto y lo voy a explicar en esta entrada por si a alguien, tan preocupad@ como yo por esa deriva de la evaluación tradicional, le pudiera ser útil.

  • El problema de la evaluación en realidad es de programación. Yo no programo para evaluar, sino para que el alumnado aprenda. Lógicamente, debe haber una distribución temporal de las unidades didácticas, pero este reparto cronológico no está condicionado por las evaluaciones, ni siquiera por los trimestres naturales (aunque reconozco que los parones vacacionales sí condicionan algunas veces el final de algunas unidades, pero sin  agobios, sin angustias).

  • El problema de la calificación en realidad es un problema de concepto de evaluación. Mis alumn@s realizan actividades a lo largo de la evaluación o del trimestre y las voy valorando con lo que en el momento en que hay que calificar (sesiones de evaluación para entrega de las calificaciones) la nota es la media de todas esas actividades que han hecho y yo he valorado (y algunas veces también ell@s), hayan o no terminado la unidad que estemos desarrollando. Es más relajado, es más objetivo y es valoración del trabajo realizado y de lo aprendido y no simple calificación. El profesorado (y el alumnado, por ello) de mi centro está ahora envuelto en esa agónica vorágine de exámenes para evaluar antes de Semana Santa (las sesiones son a la vuelta) y yo ya puse las calificaciones en SENECA el lunes pasado, día 11 de marzo. Algunos ejemplos.

NOTAS DEL ALUMNADO DE 2º DE BACHILLERATO EN LA SEGUNDA EVALUACIÓN






  • CONCLUSIONES:

    • El enfoque que se tenga de la programación condiciona la evaluación.
    • El concepto que se tenga de la evaluación condiciona asumirla como valoración de procesos o calificación de resultados.
    • Concebir la evaluación como valoración, ya que parece que estamos siempre tan estresados en los momentos de las sesiones de evaluación, hace desaparecer casi por completo la angustia por los finales de evaluación o de trimestre. O sea, que incluso por motivos egoístas del profesorado, hasta conviene este sistema.
Esto es lo que hago, este es mi planteamiento de la evaluación. Valoración y...vuelta a trabajar y a valorar, con retroalimentación del alumnado que confirma su satisfacción y la mía.

¿Te animas a desarrollar una evaluación distinta?
¿Te imaginas finales de trimestres relajados y sin los agobios de siempre?

Este es un buen sistema. Lo imposible es lo que no se intenta.

miércoles, 13 de marzo de 2013

EVALUACIÓN: CALIFICACIÓN Y...PUNTO

No nos engañemos, la evaluación para la mayor parte de la comunidad educativa: docentes, familias, alumnado e, incluso, administración, es CALIFICACIÓN. Dejémonos de eufemismos de que la evaluación es valoración, de que se evalúan procesos y no resultados, de que se evalúan competencias básicas, de que hay variedad de instrumentos de evaluación y tantas y tantas cosas que quedan muy bien pero que luego no son ciertas, o no son ciertas del todo. En definitiva, si no hay examen, no hay nota y, por tanto, parece que no hay evaluación. Y digo esto porque nos acercamos, o estamos, en pleno proceso de evaluación del segundo trimestre y el otro día un compañero de la red me comentó a través del chat de Facebook la siguiente anécdota:


Un alumno de 4º de ESO, con una gripe "de caballo" desde hace cinco días, no ha podido hacer el examen de varias asignaturas y algunos profesores peguntaban a la directora, de manera algo angustiosa, qué notan le ponían entonces en la evaluación y la familia le había comentado al jefe de estudios que qué nota iba a llevar en el boletín sino había podido hacer los exámenes. Pues bien, qué conclusiones podemos sacar de lo anterior:
  • Que algun@s docentes, no pueden o no saben evaluar como no hagan un examen.
  • Que algun@s docentes no tienen anotaciones de seguimiento del proceso de evaluación del proceso. O al menos, no las valoran tanto como para poder poner una nota con ellas sin tener que hacer un examen. ¿Cómo, después de más de dos meses de evaluación, no se le puede poner una calificación a ese alumno que responda a la valoración de su trabajo a lo largo de todo ese tiempo?
  • Que los exámenes son el único instrumento válido de evaluación para familias y docentes. Si el alumno no lo ha hecho, el profesorado no sabe qué calificación poner y las familias no saben cómo pueden, entonces, ser evalud@s sus hij@s. Debido a ello, el alumnado también considera que sólo es evaluado si hace exámenes

Y esa es la realidad. Yo no la entiendo, yo no la comparto. Pero esa es.

sábado, 10 de diciembre de 2011

MI ALUMNADO DE 3º DE ESO ME EVALÚA

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