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jueves, 5 de febrero de 2015

INTELIGENCIA COLECTIVA

Como ya he contado en alguna de las entradas anteriores, estamos en pleno proceso de formación para los centros de infantil y primaria. Los formadores hemos explicado el nuevo currículo y su enfoque competencial y la herramienta o el módulo de SENECA que lo concreta y aplica. También, los formadores estamos haciendo (unos mñas que otros, porque yo apenas he trasteado algo hasta ahora) un módulo de formación en el Aula Virtual de Formación del Profesorado para poder, a su vez, formar a los centros que se inscriban en la fase 2 de esta formación.

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http://www.flickr.com/photos/30735181@N00/3554181567
Pues bien, en este proceso, l@s formador@s de la provincia de Sevilla quedamos en hacer una presentación para explicar más o menos lo mismo, con los matices que cada uno tuviera a bien incluir. Bien, en este proceso, mis extraordinari@s compañer@s fueron creando presentaciones que compartimos por correo. Contábamos con el material de PICBA de COMBAS y de la inspección, con el bagaje de cada una y cada uno y con las presentaciones de Viki, el alma de este grupo. Lo que yo hice fue escoger de todas ellas algunas informaciones que me parecieron más relevantes y añadir mis matices y mi visión. Esa fue mi presentación. Y, como siempre, la compartí en las redes desde este blog y desde Slidshare.

Y mi sorpresa ha sido el reconocimiento y la aceptación que ha tenido. Yo se lo achaco a las aportaciones de mis grandes compañe@s formador@s y al interés y la actualidad del tema. Desde luego no a mi aportación, que es mínima. Pero, reflexionando he descubierto el verdadero motivo de todo: interés y convencimiento en lo que estamos haciendo que nos ha unido en unos objetivos muy claros. Y a colaborar. Y a compartir. 

Inteligencia colectiva. Que mueve montañas.

Os dejo un vídeo de Dolors Reig que nos aclara muy bien esto de la inteligencia colectiva.

martes, 3 de febrero de 2015

REGRESO AL FUTURO

Ayer terminé mi asesoramiento a un grupo de trabajo en el IES Almunia de Jerez. Se trataba de darles pistas para el trabajo y, sobre todo, la evaluación de las competencias. En el camino hemos visto estrategias, posibilidades, incertidumbres y recelos. Como, además, ha coincidido con el inicio del proceso de formación de los centros de primaria en el que participo como formador para conocer el nuevo currículo y su enfoque competencial y el módulo de SENECA que lo desarrolla, hemos tenido muchas pistas de cómo podría desarrollarse el proceso en Secundaria en un futuro no muy lejano.

Creo que la conclusión a la que hemos llegado es que sabemos que tenemos que enseñar de otra manera pero que resulta muy complicado y casi imposible hacerlo en las circunstancias actuales de peores condiciones laborales y de una gran incertidumbre normativa. Transcribo aquí el planteamiento inicial que desarrollé en el site que creé para el asesoramiento porque creo que estamos regresando al futuro.


Intentemos ver el futuro. Estamos en el lejano 2014. Hay que trabajar por una cosa que se llama competencias claves (antes básicas) y, lo que es peor, hay que evaluarlas. ¿Como se hará eso?


Vamos a jugar a las adivinanzas a ver cómo será.
  • No se impartirán contenidos y bajará el nivel.
  • Haremos lo mismo, pero nos obligarán a hacer algo añadido, como un apéndice. No tendremos tiempo.
  • Habrá muchos alumnos y una ratio alta y no se podrá llevar a cabo.
  • Será imposible, el programa (el libro de texto) es muy amplio.
  • Con las TIC no se puede, siempre hay problemas.
  • Habrá que cambiar las metodologías y hacer cosas diferentes.
  • Será más importante que el alumnado aprenda a aprender que lo que aprenda en concreto.
  • Habrá que cambiar lo que se evalúa y cómo se evalúa......

¿Con qué respuestas os quedáis?


Bien, dejémonos de fabulaciones y adivinanzas. Sí, estamos ya en 2014. Sí, teníamos que trabajar y evaluar las competencias desde 2007. Sí, no lo hacemos.

Pero, no entremos en lo que no hemos hecho y pasemos a lo que podemos hacer.

Para eso tenemos que tener en cuenta lo siguiente:
  • lo fundamental para el aprendizaje del alumnado son las competencias, no los contenidos.
  • hay que integrar los elementos del currículo: sobre todo competencias, contenidos y criterios de evaluación.
  • para evaluar las competencias hay que trabajar las competencias.
  • seguramente tendremos que cambiar nuestra metodología o adaptar aquello que ya hacemos en esa línea.
  • como mejor se trabaja las competencias es mediante la metodología de aprendizaje basado en proyectos (PBL ó ABP) o tareas.
  • siempre será mejor el trabajo coordinado del profesorado de un grupo o un centro (proyectos interdisciplinares, tareas integradas) que el de un sólo profesor, pero puede haber proyectos de área o de materia que se desarrollen sin contar con otros docentes o áreas. Más vale poco que nada. 
  • la evaluación es algo que viene sólo al cambiar la forma de trabajo en el aula (ABP) y el objetivo del aprendizaje (competencias). Por ello, no nos debería preocupar la meta (la evaluación) sino el proceso (la metodología) para llegar a esa meta.
  • los instrumentos más útiles son las rúbricas de evaluación.
  • para evaluar competencias hay que basarse en los criterios de evaluación y en los indicadores (ahora estándares de aprendizaje) que se derivan de ellos.
  • el trabajo colaborativo o cooperativo, la investigación, la narración de lo realizado, el acercamiento al contexto y la utilización de las TIC son elementos casi imprescindibles para el desarrollo de las competencias del alumnado.
Y, sobre todo, tenemos que tener en cuenta que la sociedad ha cambiado y sigue cambiando a un ritmo muy rápido y la Escuela sigue teniendo reflejos muy lentos. Por ello, el docente debe darse cuenta de que ya no es la única fuente de conocimiento porque este se encuentra a disposición de todo el mundo en la red de redes por lo que el aprendizaje es ubicuo, expandido y permanente. Por eso, el nuevo rol docente debe ser el de guía, el de orientador del conocimiento, para proporcionarle al alumnado herramientas que le permitan un aprendizaje autónomo y para siempre. En definitiva, hacerlos competentes.

viernes, 30 de enero de 2015

FORMACIÓN EN COMPETENCIAS CLAVE

Como comenté en otra entrada anterior estoy participando en el proceso de formación sobre el nuevo desarrollo del currículo de primaria y este miércoles 28 me tocó presentar el planteamiento de un nuevo currículo donde se integran, por fin, todos sus elementos y que recomienda y ejemplifica una metodología clara de desarrollo y valoración de las competencias claves del alumnado.

En esa sesión hicimos un DAFO a lo "bestia", entre tod@s l@s maestr@s presentes y en un momento. En resumidas cuentas hay predisposición y recelo. Algo paradójico, pero perfectamente normal y comprensible.


Una buena parte de la sesión se dedicó a explicar el módulo (o herramienta) de SENECA para el diseño de las programaciones y de las relaciones curriculares, de las unidades didácticas y de la valoración de los aprendizajes. Intenté aclarar que no podemos empezar por el tejado, por el módulo, sino que éste hay que utilizarlo para plasmar lo diseñado en cada centro, cada ciclo, cada curso, cada área y cada aula. Como final de todo ese proceso de diseño.

Seguiremos con la segunda fase a partir de febrero. Por nuestro alumnado.

Os dejo la presentación que me sirvió de base para la sesión. Hay muy poco mío, las primeras diapositivas de planteamiento general, las conclusiones y la de despedida con los vídeos. El resto es un refrito de algunas presentaciones de inspección y de sobre todo, de mis compañer@s formador@s, a los que cito por mi enorme agradecimiento por su ayuda. Sin ell@s hubiera sido imposible.
  • Victoria Gallego Pedraza, del CEIP Félix Rodríguez de la Fuente de Los Palacios.
  • Jorge Delgado Martín, del CEIP Encarnación Ruiz Porras de Marinaleda.
  • Francisco Barea Durán, del CEIP Francisco Giner de los Ríos de Mairena del Aljarafe
  • Ángel Jesús Rosal Aguilar, del CEIP Las Palmeras de Los Palacios.
  • José María Sardá de las Heras, del IES Aníbal González de El Pedroso.

domingo, 2 de noviembre de 2014

UN NUEVO INTENTO: LAS COMPETENCIAS EN EL IES ALMUNIA DE JEREZ.

Es un nuevo intento. Hay muchas y muchos docentes que quieren y no han podido o no han tenido la formación o el tiempo, lógico con la que está cayendo, para ir algunos pasos más allá en el desarrollo efectivo de las competencias del alumnado y en su temida y, para muchas y muchos, su incomprensible evaluación. También ha ocurrido esto por la cerrazón y falta de perspectiva de gran cantidad de docentes ante la necesidad de cambios en las prácticas de aula.


Profesores del IES Almunia de Jerez han formado un grupo de trabajo sobre competencias y el CEP de Jerez me llamó para asesorarles. Y ahí estamos.Vamos a compartir una experiencia de trabajo de varias tardes donde intentaremos que ellos y los que decidan seguirlos vayan profundizando en esa línea y para ello he creado una plataforma de trabajo y asesoramiento en un Site. Vamos a compartir dudas, dificultades y propuestas. Vamos a aprender. Ni más, ni menos.

Y ya iré contando cómo vamos, qué aprendemos y qué hacemos.

sábado, 12 de abril de 2014

4DHISTORIA, ESO ES.

El CNIIE, el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa del Ministerio de Educación, ha reconocido como una buena práctica en el desarrollo de las competencias básicas nuestro trabajo realizado en 4º de ESO C. Trabajamos por proyectos, utilizamos las TIC y la metodología 2.0. Y se puede. Y se reconoce. Eso es. Seguiremos por ese camino intentando mejorar el aprendizaje del alumnado haciéndolos cada vez más protagonistas.

Os dejo el enlace de la entrada del blog del CNIIE.


martes, 12 de junio de 2012

PTP (PPP en castellano)

Desde hace tiempo se está extendiendo entre l@s docentes el PBL (Proyect o Problem Based Learnning) o ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos o Problemas) en castellano. Aprovechando la extensión de estas siglas como referentes metodológicos, he utilizado este juego de siglas y palabras para títular esta entrada. Porque lo que quiero plantear en ella es el PROGRAMMING TEACHER PROBLEM (PTP) ó, en castellano, el PROBLEMA DE L@S PROFESOR@S CON LA PROGRAMACIÓN (PPP).


Durante este curso, tanto en el centro que dirijo como en otros centros donde he ido a capacitar o formar al profesorado en competencias básicas, he confirmado un problema grave entre el profesorado: el PROBLEMA que tienen l@s PROFESOR@S con la PROGRAMACIÓN. Y debe ser un problema atávico porque es nombrar algo sobre que tenemos que programar, ya sea unidades didácticas, programaciones didácticas, tareas integradas o proyectos, y es que poco menos que te saltan a la yugular: que si programar es burocrático, que si es un papeleo que no sirve de nada o sólo para contentar a la inspección o a la dirección, o que sólo sirve para que las reclamaciones no prosperen, que ya nos dan el trabajo hecho las editoriales, etc. etc.


Y no les falta razón, por desgracia. Hasta ahora, la Programación Didáctica era un trámite de inicio de curso que había que pasar lo antes posible copiando todos los datos habidos y por haber de las editoriales que utilizábamos (y que utilizamos toavía), que contenían un listado completo y maravilloso de los objetivos, contenidos, criterios de evaluación y desde hace unos años ¡¡¡incluso, sorpréndanse, competencias básicas!!!. A esto se añadían (y se añaden todavía) cuatro datos concretos del departamento y poco más. Eso era (y es todavía) un tocho que se guardaba en un cajón o que se archivaba informáticamente y que, en algunos centros donde al Equipo Directivo le gustaba "tocar las narices", se revisaba para ver si se había metido la pata, y poco más. De ello se derivaba (y se deriva todavía) la sensación extendida de que no servía para nada y de que siguiendo el libro se seguía la programación (y se trabajaban los contenidos mínimos y se utilizaban los criterios de evaluación adecuados y se podían conseguir los objetivos e ¡¡¡incluso, sorpréndanse, se trabajaban las competencias básicas!!!. No había problema.


Pero llegaron las contradicciones: había que evaluar por competencias. Y esto ¿cómo se hace?, ¿cómo se añade a lo que ya hacemos?. Hombre, porque esto de cambiar está feo, no es muy serio, y no vamos a cambiar ahora (y menos con la crisis, que no es la "tormenta perfecta", sino la "excusa perfecta" para algun@s). El problema es que se plantea como un añadido, no como un verdadero cambio metodológico que supone básicamente cuatro cosas:

  1. RELACIONAR ELEMENTOS DEL CURRÍCULO: Ya no se trata de una lista de objetivos, contenidos, criterios de evaluación y competencias, que nos facilitaban las editoriales ya prefabricada, sino que hay que pararse a ver la relación que existe entre estos elementos. Y esto nos hace pensar. Buen asunto, creo.
  2. DISEÑAR ACTIVIDADES QUE DESARROLLEN COMPETENCIAS. Si queremos evaluar competencias tenemos que trabajarlas y, para ello, hay que diseñar actividades de aula que lo hagan. Ya no vale cualquier actividad que traiga el libro. hay que seleccionarlas y buscar alternativas.
  3. RELACIONAR LAS ACTIVIDADES CON LOS CRITERIOS DE EVALUACIÓN. Hay que evaluar el desarrollo de las competencias básicas y para hcer una evaluación efectiva hay que relacionar las actividades con los criterios de evaluación, porque éstos nos explican qué es lo que hay que hacer con el alumnado para trabajar las competencias. Esto se puede hacer de manera directa (más simple y genérica, como propone el grupo iCOBAE) o bien a través de los indicadores de evaluación (desmenuzar los criterios de evaluación en objetivos didácticos) que es algo más complejo pero puede servir de ancla para el profesorado poco acostumbrado a este tipo de programación.
  4. INTEGRACIÓN DE CURRÍCULOS: Diseñar tareas integradas y proyectos integrados de trabajo interdisciplinar es la forma más efectiva de desarrollar las competencias básicas. Pero claro, eso requiere más coordinación, más colaboración y menos individualismo docente. Abandonar la disciplinariedad y llegar a la integración de contenidos.

Así, que como yo digo, el problema del profesorado con la evaluación de las competencias es, en realidad, el problema con la programación. No aceptamos que tengamos que programar, que tengamos que diseñar nuestras unidades didácticas o nuestra programación de aula. Porque en secundaria nadie es consciente de tenerla (porque no la han programado), pero todo el mundo la tiene (la de las editoriales). Además, lo más grave es que no sabemos y eso nos pone en evidencia. Sin embargo, no hay otro camino, porque cualquier alternativa a esto es un fiasco y un engaño a la sociedad.

lunes, 11 de junio de 2012

COMPETENCIAS BÁSICAS Y PROGRAMACIÓN DE AULA

Se transcribe a continuación el escrito dirigido al profesorado del centro sobre la línea de trabajo de creación de Unidades Didácticas Integradas (UDI) para el desarrollo de las competencias básicas del alumnado.


Creo que nadie puede discutir las siguientes afirmaciones:

1. Tenemos que desarrollar las CCBB de nuestro alumnado y tenemos que evaluar su nivel de adquisición de las mismas.
2. Nuestro Proyecto Educativo tiene por finalidad el trabajo y desarrollo de las CCBB del alumnado.
3.  Muy pocos/as saben exactamente cómo se hace lo anterior, es decir, cómo se programan, se trabajan y se evalúan las CCBB.
4.  Las CCBB sólo se desarrollan de manera efectiva trabajando tareas y proyectos de trabajo. Y a mayor integración de los currículos de las áreas, mayor efectividad.
5.  Cuando los docentes hablan de las CCBB dicen en su inmensa mayoría que hay que ir “poco a poco”, pero han pasado cinco años y, mayoritariamente, se siguen utilizando metodologías previas a las CCBB. ¿Cuándo terminaremos este lento proceso?, ¿Estamos dispuestos a ello?
6. Aunque se pueden hacer ciertas cosas relacionadas con las CCBB, su desarrollo efectivo requiere cambios metodológicos que apenas se han producido, de manera general, en los centros educativos ni, de manera particular, en el nuestro (al menos, de manera generalizada).
7.   La Dirección es la responsable de que todo esto ocurra. Es decir, es la responsable de que se desarrollen y se evalúen  las CCBB y de proporcionar los instrumentos y las herramientas necesarias para ello.
8. Desde el curso 2008-2009 los planes de formación en centro han proporcionado esas herramientas e instrumentos: desarrollo de tareas integradas y Proyecto Lingüístico de Centro, a través del grupo iCOBAE y desarrollo de indicadores de evaluación y objetivos didácticos, gracias al Programa COMBAS del Ministerio de Educación, del que formamos parte algunos docentes del centro desde el curso pasado en la modalidad de centros avanzados (A1).
9.   Es un eufemismo y una hipocresía decir que no estamos obligados a tener una programación de aula, porque todos/as la tenemos. Posiblemente, lo que entiendan algunos es que no estamos obligados a programar nuestra actividad en el aula porque ya nos la programan las editoriales. Sería muy poco profesional y muy poco serio no tener una programación de aula, o de las actividades que se van a desarrollar en un curso escolar en el área o materia que se vaya a impartir, o como quiera llamarse. Otra cosa muy distinta es que se acepte, por comodidad, por costumbre, por tradición y/o por incapacidad de programar, las que graciosamente nos ofrecen las editoriales y no se esté dispuesto a diseñar, de verdad, el desarrollo de las CCBB.

Durante este curso 2011-2012 se han establecido por esta dirección dos líneas de actuación para la aplicación efectiva del trabajo de las CCBB en el aula:

·   Un cambio radical en las Programaciones Didácticas de ESO, basadas en la relación de elementos curriculares y en la obtención de objetivos didácticos de cada área o materia y en cada nivel educativo
·     La programación de UDI como uno de los instrumentos básicos de la aplicación efectiva de las CCBB en el aula para el desarrollo de los objetivos didácticos y, por ello, de las CCBB. Aquellos/as que lo han hecho me han mostrado su satisfacción porque hacen visible cómo hay que trabajar y qué hay que hacer para desarrollar y evaluar las CCBB.

La primera línea se ha superado con éxito y, a pesar de que el cambio ha costado trabajo, se han elaborado programaciones más acordes a lo que establece la normativa y nuestro Proyecto Educativo

La segunda línea está culminando con un trabajo muy destacado de la mayor parte de los departamentos, pero ha planteado dudas que quisiera aclarar para disipar cualquier planteamiento equívoco.

1.   Lo que se ha planteado como modelo es sólo eso, un modelo. Lo importante de cada unidad es que se desarrollen los contenidos mínimos del Decreto, que se relacionen los elementos curriculares y que se planteen tareas, actividades y ejercicios para el desarrollo de los objetivos didácticos, que como derivan de los criterios de evaluación, sirven para desarrollar y evaluar las CCBB.
2.   La realización de las UDI no forma parte del plan de formación sino de una línea de trabajo marcada desde Dirección, como responsable pedagógica del centro, para el desarrollo del Proyecto Educativo.
3.  Las UDI deben estar terminadas antes de final de este curso, en concreto antes del 25 de junio. En caso contrario, se utilizarán los primeros diez días del mes de julio para citar a los departamentos didácticos para completar lo que falte o hacer lo que no se haya hecho en plazo. Tiempo, desde luego, ha habido desde el primer ETCP de septiembre en que se anunció todo esto.
4.   Las UDI elaboradas durante el curso 2011-2012 se tendrán que poner en práctica el curso 2012-2013, aunque algunas ya se han aplicado en este curso 2011-2012.
5.   El próximo curso se seguirán haciendo UDI para completar el currículo de las áreas y materias con unidades de este tipo. Cada profesor/a tendrá que hacer una, que podrá aplicar ya en el próximo curso o al siguiente.
6.  Con todas las UDI elaboradas tenemos que tener un banco de unidades que desarrollen el currículo de toda la secundaria de todas las áreas y materias para poder aplicarlo en las aulas.
7.  La función docente actual y futura, o es colaborativa o coordinada o no va a servir de mucho. El trabajo individualista, aislado y cerrado de los/as docentes no nos llevará muy lejos. Por ello, no compartir, no colaborar, cuando continuamente estamos aprovechando recursos de otros/as, es una actitud que podemos definir, cuánto menos, de poco fiable (invita a pensar que se han copiado las actividades, las relaciones curriculares, etc.etc.), sino claramente de mezquina. Claro que cada uno/a está en su derecho de que se le respete la propiedad intelectual (si es que la ha tenido), pero, por esa misma regla de tres, se espera que se respete la de otros/as y no utilice ningún recurso que se le ofrezca en la red.
8.   Cada uno/a debe ser lo suficientemente responsable y profesional para reconocer que:
a. Estamos obligados por ley a desarrollar las CCBB.
b. En general, salvo honrosas excepciones, no desarrollamos totalmente y de manera efectiva las CCBB en el aula, ni las sabemos evaluar.
c. Tenemos que buscar la forma de hacerlo. Y la tenemos con las UDI, las tareas integradas y los proyectos de trabajo.
d.  Podemos buscar múltiples excusas, pero éste es el camino para llegar a un desarrollo efectivo de las CCBB en el aula.

Finalmente, me permito, para quien tenga dudas de todo lo anterior, la consulta de la siguiente bibliografía y los siguientes enlaces web:

BIBLIOGRAFÍA:
· Teoría y práctica de las competencias básicas. José Moya y Florencio Luengo (Proyecto Atlántida). Editorial GRAÒ. Colección Crítica y Fundamentos, nº 33. 2011.
·  Las competencias en educación. Antonio Montero Alcaide. Ediciones Guadalturía. 2009.
· Díez nuevas competencias para enseñar.  Philippe Perrenoud. Editorial GRAÒ. Colección Biblioteca de Aula, 196. 2004.
· La integración del currículo. J.A. Beane. Ediciones Morata. Colección Pedagogía, 2005.
· Manual docente para la autoformación en competencias básicas. David Sánchez y Eusebio Córdoba. Consejería de Educación y CEP de Antequera. 2010.

ENLACES WEB:
·         http://icobae.es/about/

sábado, 28 de abril de 2012

CAPACITACIÓN EN CCBB EN EL IES SERITIUM.


Durante tres sesiones he desarrollado en el IES Seritium, de Jerez de la Frontera, un curso de capacitación en competencias básicas dirigido al profesorado de ese centro y a otr@s docentes de otros centros de la localidad. He tenido la oportunidad de conocer a grandes profesionales y a docentes con ganas de aprender y aplicar, de una vez por todas, el trabajo por competencias básicas en el aula y con l@s que he compartido tres tardes de capacitación y de intercambio muy fructífero de ideas. Sólo por eso y por el trabajo realizado ha merecido la pena. Esto es lo que hemos hecho.

El curso se organizó para tres sesiones presenciales y una serie de tareas realizadas en la plataforma moodle del centro. Durante la primera sesión se planteó la base teórica del curso sobre el concepto, la programación, el trabajo y la evaluación (asunto que ha planteado otra larga entrada anterior) de las competencias básicas y se realizó un DAFO de los centros participantes. Aquí os dejo la prezi de esa sesión:



En la segunda sesión, se analizaron las tareas planteadas sobre relación de elementos curriculares del nivel elegido por cada participante (TAREA 1) y extraer indicadores y objetivos didácticos de los criterios de evaluación de ese nivel elegido (TAREA 2).




Una vez realizada esa actividad pasamos a diseñar tres tareas integradas, que quedaron en su inicio pero que sirvieron para ver las posibilidades que ofrecen para el trabajo de las competencias básicas. Estas son las tareas planteadas.



En la sesión final se planteó el tema complejo y difícil de la evaluación de las competencias básicas y se estableció un debate muy animado sobre el tema que se había planteado desde esta presentación:


Creo, por lo planteado en los debates y por lo expresado en las diferentes tareas que el curso ha servido para dos cosas fundamentales.

La primera es darnos cuenta de que evaluar competencias básicas supone que se debe programar su trabajo en el aula con actividades adecuadas para su desarrollo y evaluación.

La segunda es que hacen falta, por tanto, cambios metodológicos que permitan lo anterior y que son difíciles de desarrollar por varias causas, entre las que destacan la falta de formación de la mayoría de l@s docentes, la falta de interés de algun@s de ell@s y las nuevas condiciones actuales.

Como conclusión me gustaría reflejar un comentario de una de las asistentes, orientadora de un centro que ahora no recuerdo y que me comentó que lo que había aprendido en el curso les estaba sirviendo para plantear el trabajo de las competencias básicas en el centro de manera más coordinada y efectiva. Me alegró la tarde.

jueves, 5 de abril de 2012

LAS COMPETENCIAS BÁSICAS EN EL AULA



1.       INTRODUCCIÓN (y base del planteamiento).

La tarea enviada por uno de los participantes en el curso de Competencias Básicas en el aula que desarrollo en el IES Seritium de Jerez, me ha servido para elaborar una respuesta que se ha ido convirtiendo en una reflexión amplia sobre la programación y evaluación de las competencias, y por ello la dejo aquí. Como una reflexión personal sobre un tema candente entre el profesorado.

Como docentes no tenemos mucho hábito, en general, de programar. Las programaciones eran un mero trámite burocrático y, básicamente, reflejaban las de los libros de texto que utilizábamos. Esa fuerte tradición permanece y seguimos, en general, también con la idea de trámite burocrático y de expediente que hay que cumplir. Sin embargo, las competencias básicas (en adelante, ccbb) han venido “a complicarnos la vida” porque tenemos que concretar en el centro (Proyecto Educativo), en el departamento (Programación Didáctica) y en el aula (Programación de Aula) cómo vamos a desarrollar las ccbb del alumnado, ya que la normativa no fija esa concreción del desarrollo curricular. Por ello, programar o diseñar nuestra hoja de ruta de cómo vamos a desarrollar las ccbb del alumnado se convierte entonces en una tarea imprescindible y necesaria para lo docentes.

Y programar no deber ser burocrático, sino pedagógico. No debe ser un trámite, sino la base de nuestro trabajo. No debe ser una carga, sino una ayuda para poder desempeñar mejor nuestra tarea docente. Claro que cuesta trabajo, claro que no estamos acostumbrados; pero también debe quedarnos claro que es la mejor forma de plantear lo que tenemos que hacer y, sobre todo, lo que tiene que aprender nuestro alumnado.

2.     CERTEZAS (espero).

·      Tenemos que desarrollar las ccbb del alumnado. Porque tenemos que cumplir la ley pero también, y sobre todo, porque es la mejor forma de que nuestro alumnado se desenvuelva en el mundo.
·     Evaluar es valorar, no calificar. Al valorar podemos dar un valor o una calificación, pero lo importante es el proceso, no el resultado.
·   Se evalúa obteniendo información (tareas y actividades) y utilizando unos criterios de valoración (los criterios de evaluación).
·      Si valoramos siguiendo unos criterios, tenemos que plantear tareas y actividades que podamos valorar con ellos.
·      Los contenidos deben servir, básica y fundamentalmente, para desarrollar ccbb y no sólo para almacenar información. Por otra parte, no podemos, porque sería ilegal y contrario a los intereses del alumnado, dar los contenidos que más nos gusten y como nos dé la gana, sino los considerados básicos e imprescindibles para el desarrollo de las ccbb del alumnado, que ya están fijados en la norma (no sería lógico y sería poco coherente decir que el Decreto nos quita autonomía pedagógica y, sin embargo seguimos a pies juntillas lo que nos marcan los libros de texto y las editoriales. ¿No será este planteamiento fruto de la comodidad y el desconocimiento?).
·     Lo importante es saber qué necesita aprender nuestro alumnado para ser competente, no qué tengo yo que enseñar. Es decir, debemos centrar la mirada en el trabajo del alumnado y no tanto en el nuestro.

3. DUDAS Y CONTRADICCIONES (ser docente es, en sí mismo, una contradicción).

·   ¿Qué significa ser profesor en el siglo XXI? ¿Sólo dar clases?, ¿sólo ser experto en alguna materia?, ¿programar y diseñar actividades?, ¿ser un guía del aprendizaje autónomo del alumnado?, ¿limitarse a enseñar contenidos? Sea como sea, lo que sí es cierto es que nuestro papel seguirá siendo básico en el aprendizaje del alumnado y, más, en un mundo cada vez más cambiante, más tecnológico y más social (redes, globalización, información, etc.).
·   Tenemos que valorar (EVALUAR) competencias y tenemos que poner una nota numérica oficial (CALIFICAR). Hasta ahora, lo que se ha hecho, con la escala, porcentajes y medias que queramos, es valorar para calificar y después traspasar esa nota “oficial” a la valoración de las ccbb. Por ello, se ha intuido la evaluación de ccbb como un añadido, porque seguimos trabajando y evaluando casi de la misma manera que hace 10, 20 o más años; pero, ahora, tenemos que cumplir con el trámite de las ccbb. Ese es nuestro problema: queremos seguir haciendo lo de siempre y que las ccbb no modifiquen nada nuestra tarea docente. Y ese no es el camino.
·     Se escucha con frecuencia que hay que ir “poco a poco” o “que no sabemos”. Desde el 2007 tenemos que hacerlo y todavía seguimos casi igual. Hay muchos avances, hay muchos cambios, pero, básicamente, el núcleo mayoritario de docentes está, después de 5 años, casi igual que  al principio. Así no hay manera.
·    Hay una confusión terminológica en el concepto de indicador. Tal como se plantean en el curso y en el método de programación que planteo y que se ha desarrollado en el IES Virgen del Castillo, los indicadores son los que te indican o señalan cómo desarrollar actividades para poder trabajar y evaluar ccbb. Tal como se plantean en otros términos, son meros descriptores de éxito para saber si el alumnado domina tal o cual competencia. Los dos conceptos INDICAN, SEÑALAN, pero el que yo propongo señalan lo que hay que hacer y el otro concepto señala el grado de consecución. Al primero deberíamos llamarlo INDICADOR y al segundo DESCRIPTOR. Esta es una confusión frecuente que puede despistar del objetivo último: programar ccbb para poder trabajarlas y evaluarlas.

4.     TAREAS, ACTIVIDADES Y EVALUACIÓN (el meollo de la cuestión).

Si hemos partido de la certeza o premisa de que lo más importante es el aprendizaje de nuestro alumnado, tenemos que plantearle actividades que lo mejoren. Si, por otra parte, hay que plantearle actividades que se valoren, hay que hacerlo según los criterios de evaluación que vamos a utilizar.

Y para esto no hay otra que programar. No para el inspector, director o jefe de departamento de turno, sino para el alumnado (una programación pedagógica, no burocrática). De esta forma, esa programación de actividades debe ser la guía didáctica de nuestro trabajo para poder desarrollar las ccbb del alumnado (la base de nuestro trabajo y no un mero trámite). Y, finalmente, nos permite ver el posible avance del alumnado en ese desarrollo (una posibilidad de mejorar nuestro desempeño docente, no una carga).

Para programar no hace falta saberse los contenidos, objetivos o criterios de evaluación sino tener claro que tenemos que relacionarlos con las ccbb. Es decir, lo importante de la programación, aparte de su sentido de planificación, es el diseño, es saber porqué y para qué programas. Y que no te programen, que suele resultar más cómodo.

En definitiva, para poder evaluar hay que desarrollar unas actividades y tareas programadas y si se tienen que evaluar ccbb, hay que utilizar los criterios de evaluación. En estos criterios de evaluación están descritas las actividades y tareas con las que se pueden trabajar las ccbb para poder evaluarlas (los desarrollos de cada criterio), que están expuestas de  manera expositiva, dan pistas. Si esas pistas las concretamos, las aislamos, definiendo cada actividad o tarea planteada, estamos sacando indicadores (en el sentido de señalar la actividad a desarrollar) que podemos plantear en infinitivo, por aclararnos, o como se quiera, pero que deben dejarnos claras las actividades y tareas que el alumnado tiene que realizar para que podamos valorar si van desarrollando las ccbb.

Siguiendo ese camino, el de la programación por indicadores, la evaluación de las ccbb se simplifica, porque sólo valorando la tarea realizada (que ya ha sido relacionada con las ccbb mediante la programación o que podemos relacionar en cada unidad didáctica) podemos evaluar el desarrollo de las ccbb de nuestro alumnado.

Sin embargo, la evaluación de las ccbb se nos hace un mundo a los docentes por varios motivos:
  • Por la contradicción, ya mencionada, de tener que evaluar ccbb y de poner una nota oficial. La contradicción entre valoración y calificación.
  • Por la poca o casi nula costumbre o hábito de programar y trabajar las ccbb. Seguimos utilizando, en general, las mismas metodologías y los mismos instrumentos de evaluación que hace décadas y nos cuesta cambiar.
  • Porque, tanto por un motivo como por otro, la evaluación de ccbb es un añadido incómodo, que avisa a nuestra conciencia docente que tendríamos que hacer las cosas de otra manera, pero que no sabemos o nos resistimos a cambiar para poder hacerlo.
Precisamente por lo anterior, aparecen (con toda la buena voluntad y con un gran despliegue de conocimiento que demuestra nuestra preocupación por intentar alcanzar una solución a este dilema) fórmulas mágicas en formatos complicadísimos donde colocando una nota allí y otra allá, nos sale tanto la calificación como la valoración del desarrollo de las ccbb. Pienso, con toda sinceridad, que las necesitamos como un clavo ardiendo para poder seguir haciendo lo mismo y tranquilizar nuestras conciencias con una valoración objetiva y científica de las ccbb. Pienso, también, que son muy complicadas y que al final crean un rechazo que aleja al profesorado de las ccbb por no saber cómo evaluarlas. Pero también reconozco que son geniales y demuestran todo lo bueno que tenemos los docentes.

En relación con esto y tanto por el interés de muchos docentes en buscar esa fórmula mágica, como por el de la inspección en que el profesorado tenga un seguimiento adecuado de su alumnado, yo he creado otro modelo, más simple y por unidades, que estamos valorando en nuestro centro. No nos engañemos, tiene las mismas limitaciones de todas estas tablas: sirven para un modelo de programación y no solucionan nada, por muy maravillosa que sea la hoja de cálculo, si seguimos utilizando la metodología tradicional. Por muy maravillosa que sea se puede convertir en una quiniela que se rellena a conveniencia para que salga la nota media de los exámenes, que es la que, en la gran mayoría de los casos, se quiere poner como nota oficial.

La evaluación de las ccbb es más una cuestión de asimilación de la necesidad de unas nuevas metodologías y unos instrumentos de evaluación más variados y adaptados a la anterior, que  una cuestión de números y fórmulas, por muy válidas que están puedan resultar si se utilizan bien y de que, de verdad, se trabajen las ccbb en el aula.

Finalmente, se observa que se hace cuesta arriba tener que programar (porque no estamos acostumbrados y nos parece algo burocrático) pero queremos fórmulas mágicas complejas que nos solucionen nuestros problemas de evaluación de ccbb, que, sinceramente, creo que la hacen más complicada. Todo sería mucho más fácil si cambiásemos nuestra perspectiva y nos diéramos cuenta de que si programamos las ccbb y las trabajamos en el aula, las podemos evaluar con cierta facilidad.

5.     CONCLUSIONES (a ser posible).

§     El centro del proceso educativo debe ser el alumnado. Los docentes deberíamos preocuparnos más por programar lo que el alumnado tiene que aprender que por lo que nosotros queremos o pensamos que deberíamos enseñar. Por eso los indicadores se redactan de forma que se orienta a la actividad del alumnado, no del docente.

§     Programar ccbb puede ser una tarea nueva y compleja al principio, pero nos abre los ojos sobre cómo tenemos que trabajarlas en el aula y cómo se pueden evaluar. Esa experiencia la he vivido en el IES Virgen del Castillo, tanto al programar tareas integradas como con las nuevas programaciones didácticas por ccbb de este curso.

§    Programar no es una tarea memorística sino pedagógica, no es una mera relación de conceptos más o menos complejos, sino que tiene que reflejar un planteamiento educativo, un diseño o guía de trabajo.

§      La programación y el trabajo de las ccbb hacen que nos tengamos que  replantear nuestras metodologías y nuestros hábitos evaluadores. Es decir, nos fuerzan a cambiar nuestra labor docente, que tradicionalmente es muy estática y poco innovadora. En las circunstancias actuales, o incluso de los últimos años, esto se hace más difícil y encuentra más resistencia entre el profesorado.

§       Sólo podemos evaluar si  tenemos información y criterios de valoración. Ambas cosas las tenemos con las actividades y tareas y con los criterios de evaluación, que además nos INDICAN qué tipo de actividades y tareas tenemos que programar para trabajarlas en el aula y, de esa forma, poder evaluarlas.

§    Y, finalmente, lo importante no es la terminología, sino la metodología. Lo importante es el trabajo en el aula y que nuestro alumnado aprenda y sea competente.