sábado, 16 de julio de 2011

BALANCE DE UN AÑO. EL CENTRO.

He dejado un tiempo prudente para poder hacer un balance de todo un curso. Un curso, en lo personal y en lo institucional, intenso, difícil, lleno de problemas y de satisfacciones, de dudas y de claras certidumbres. Un curso que voy a analizar desde dos frentes. El curso en el Centro, como aspecto más institucional y el curso desde el punto de vista formativo, algo claramente más personal. Esta primera entrada voy a dedicarla al primer asunto.

El curso empezó con el cambio de un alto porcentaje del profesorado del Claustro (un 45 %, aproximadamente, o lo que es lo mismo 30 de 62 docentes). Este elemento es clave y fundamental en todos los centros; pero al centro le afectó, creo que más, debido a que llevábamos dos cursos con un claustro sin apenas cambios, que había trabajado muy bien y que conocía el funcionamiento del instituto.

A este tema crucial se le unió un comienzo algo confuso por mezclarse varias cosas desarrolladas al mismo tiempo: planteamiento del Plan de Formación, macroprogramación de tareas integradas, inicio del curso básico como centro bilingüe en año cero, matriculación en el CAL online, programaciones didácticas, etc., etc. Un buen número de profesores y profesoras nuevos/as y varios asuntos a la vez (alguno de ellos incomprensible para algunos/as como la macroprogramación) dieron pábulo a aquellos/as que aprovechan la confusión de los/as docentes para intentar que no cambie nada, para dejarlo todo igual, para así justificar su actitud crítica con respecto al sistema educativo, a la administración y a un Equipo Directivo en vanguardia de los cambios educativos. Aprovechando, entonces, todo esto (mucho por torpeza propia, por pensar que estos cambios hay que hacerlos y que no podemos estar al albur de los deseos o caprichos de un Claustro, sino que hay que mejorar la formación de todo nuestro alumnado sin mirar atrás y sin dejar a nadie por el camino), se creó un malestar que fue aprovechado por ciertos intereses que más tarde mencionaré. Pues bien, como vemos, inicio difícil, pero clarificador de posturas, sobre todo de una cierta indolencia en algunos/as docentes ante temas cruciales.

Si a lo anterior le sumamos el tema de las elecciones al Consejo Escolar, que fue claramente aprovechado también por intereses espúreos y personales, el ambiente volvió a enturbiarse hasta el punto de necesitar realizar un Claustro y un Consejo Escolar bastante desagradables por los temas tratados y por las acusaciones personales planteadas. Fue duro, pero sirvió para descongestionar una situación delicada. Y lo peor de todo esto sin duda fue cómo se manipuló al alumnado, bajo la apariencia loable y demagógica de defender la democracia en el centro, para, simplemente defender intereses personales. Tengo que agradecer aquí el apoyo importantísimo del AMPA Alameda y de los representantes del sector de las familias y del Ayuntamiento en este órgano

Y aquí me detengo para explicar el tema que ha estado enturbiando la situación del centro durante casi todo el curso. Se trata del expediente abierto a un profesor por parte del Servicio de Inspección. Tengo que aclarar, porque casi nadie se lo cree, que como Director, sólo he tenido conocimiento de este tema por las fechas de citación de este profesor en inspección y por la declaración que tuve que hacer ante la señora inspectora instructora del caso. No sé nada más, ni siquiera si se ha resuelto ni cómo. Pues bien, en este tema el Equipo Directivo ha mantenido una actitud prudente y el profesor una actitud victimista, que le ha servido para enmascarar sus verdaderos intereses y, de esa forma, atacar inmisericordemente a esta dirección. Afortunadamente, llegó el momento de aclarar las cosas y, efectivamente, se aclararon y ya no se pudo argumentar más de manera falsa y demagógica con lo que el tema se fue difuminando. Nadie podía hacer caso ya a quien había demostrado que todo lo que había hecho lo había realizado por sus intereses personales, no por el centro.

Cambiando de tercio y desde el punto de vista del trabajo realizado, me gustaría destacar lo siguiente:
• Se terminó la macroprogramación de tareas integradas y se desarrollaron todas a finales del segundo trimestre.
• Se comenzó el Plan de Coordinación Docente que abarcará dos años con el objetivo de coordinarnos primero nosotros/as como docentes del centro para después coordinarnos con los centros adscritos.
• Fuimos seleccionados como uno de los 150 centros nacionales para participar en el Programa de Consolidación de las Competencias Básicas como eje del currículo (COMBAS).
• Pudimos contar con mi amigo Fernando Trujillo, miembro de iCOBAE y uno de los máximos expertos en competencias básicas y proyecto lingüístico de centro, para asesorarnos en la elaboración de este proyecto para el centro.

Otro tema importante que ha ocurrido durante el curso ha sido el proceso de escolarización, puesto que se desbordaron todas las previsiones y tuvimos ¡¡¡32!!! solicitudes de centros no adscritos para 1º de ESO y ¡¡¡77!!! para 1º de Bachillerato. Un motivo de orgullo y satisfacción, pero también un quebradero de cabeza para las familias que podían no ser admitidas. De hecho al final, han podido entrar todas las solicitudes de 1º de ESO y no ha podido ocurrir lo mismo en 1º de Bachillerato.

En la parte final del curso otro tema ha venido a enturbiar, no tanto el centro, como las condiciones de trabajo del Equipo Directivo, puesto que se fue manifestando claramente la falta de sintonía entre el Equipo Directivo y la Orientadora, debido fundamentalmente a que se habían ido dejando o se habían hecho mal una serie de cuestiones básicas por parte de ésta y porque no asume el papel de gestión académica de la dirección. Ello ha provocado momentos de tensión y multitud de escritos que no benefician a nadie y perjudican, sobre todo, al clima de trabajo entre dos elementos clave para el buen funcionamiento del centro.

A pesar de todo lo anterior (y de más cosas que se quedan en el teclado, más por desmemoria que por falta de tiempo) los resultados del alumnado han sido muy satisfactorios (el 44 % del alumnado tiene de media notable o sobresaliente) y el Centro sigue teniendo (a pesar de esfuerzos externos muy estudiados para evitarlo) un cartel y un prestigio local muy fuerte (no hay más que recordar los datos de escolarización) el final de curso ha sido, en general, relajado y en un clima más normalizado. Finalmente, el curso se cerró con dos magníficos (y vertiginosos) actos de clausura en el teatro, una cena de la Comunidad Educativa y otro acto de entrega de reconocimientos a un alumnado que este año ha destacado por su trabajo y buen  hacer y que ha merecido reconocimientos por ser, algunos y algunas de ellos/as, de los mejores de Andalucía.

No puedo hacer balance del curso sin mencionar a mi alumnado, a mi "banda" de 2º de ESO C, a esos/as alumnos/as casi perdidos que un grupo de docentes nos empeñamos en recuperar. Y ahí están muchos, en 3º de ESO, unos en el PDC, otros en el grupo de adaptación. Todos/as nos veremos de nuevo en el curso 2011-2012 y juntos, de nuevo, aprenderemos. Y a mi alumnado de 2º de bachillerato, sólo queda desearles suerte y esfuerzo para lo que les queda. Sólo me gustaría añadir dos frases de la evaluación del curso que hicimos hace poco los dos cursos: un alumno de 2º C, comentó que "he aprendido mucho, incluso cosas que no pensaba aprender en Sociales" (se refería cómo no a wikis, blogs, vídeos, etc.) y otro alumno de 2º de bachillerato escribió en su valoración del curso, que "he aprendido que las asignaturas también se pueden aprobar sin hacer muchos exámenes" ) en referencia a los trabajos realizados y el trabajo en el blog de la clase).

Un último apunte. Mi agradecimiento a los dos maestros que se han jubilado este año, Francisco Antonio García y Juan Francisco Gavala. Dos grandes profesionales y dos grandes personas.

Para concluir, esta vez ya sí, decir que ha sido un año muy difícil, salpimentado también, gracias a ese cierto desconocimiento de nuestra normativa que es frecuente entre los docentes, por las medias verdades de los/as agoreros/as. Un año complejo, pero también un año duro de aprendizaje. Pero si todo conflicto sirve para crecer, el curso que viene vamos a tener que hacer una reforma importante en el centro: vamos a tener que subir los techos varios centímetros. No quiero olvidarme de aquellos y aquellas que han ayudado a superar un año tan complicado: mi equipo directivo, profesores/as como Esperanza, Puri, Antonio Gómez, Maite Zambrano, Eva y Carlos y las madres del AMPA. Gracias.

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