sábado, 12 de marzo de 2016

ME LEVANTO Y ME TOMO UN CAFÉ

Me levanto, preparo la cafetera, mi mujer y yo nos tomamos un café. Nos vamos a trabajar. Comparto aprendizaje con mi alumnado, desayuno en el centro y me vuelvo a casa a almorzar. Por la tarde, tareas de los grupos, corregir alguna actividad, mandados, algún curso que imparto, la tutoría de los martes. Cervecitas, cena, algún partido de fútbol y a la cama. Mañana será otro día.

Mientras, miles de niños mueren de hambre. Mientras, miles de personas se quedan abandonadas por falta de humanidad, por egoismo, por miedo. Mientras, miles refugiados y migrantes abandonan su país porque no pueden quedarse y mueren abandonados por las mafias y los gobiernos. Mientras, miles de personas pasan hambre y mueren en terroríficos cercos de muerte. Mientras, algunos héroes intentan ayudar en este infierno humanitario que nos hace pensar si de verdad podemos otorgarnos la categoría de "humanos".

Mientras, los que han provocado todo esto siguen engordando sus cuentas y acaparando riqueza.

Mientras, algunos lo denuncian en toda su cara. No servirá de nada, pero pone los pelos de punta.

Graffiti de Aylan junto a la sede del Banco Central Europeo

Vivíamos en dos mundos paralelos que ahora están cruzándose y esto nos hace entender estas injusticias como algo provocado no por los que considerábamos tradicionalmente culpables de esas desgracias, sino por nosotros mismos y por quiénes nos engañan a todos con sus buenas palabras y sus ilegítimos intereses especulativos.

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