jueves, 3 de marzo de 2016

GANAS DE ESTUDIAR

¡Maestro, con esto entran ganas de estudiar! Con esta afirmación me sorprendieron algunas de las alumnas que acudieron al Primer Congreso Juvenil de La Feria de la Historia. Creo que con esa afirmación está dicho todo y es mucho. Hay que leer entre líneas y entre otros comentarios que realizaron.

Acudir a una Facultad a un congreso donde compartir experiencias de aprendizaje con otr@s alumn@s de otros centros y aprender de ellas. Ver que había quienes se expresaban muy bien y tenían las ponencias muy bien preparadas. Ver otras en las que la exposición estaba menos preparada. Ser capaces de salir a exponer delante de cerca de 80 personas. Ver diferentes formas de enfocar el trabajo de investigación histórica. Ver el ambiente de atención y comprobar que se pueden hacer exposiciones cortas e interesantes. Comprobar que se defiende por las instituciones como la Facultad de Ciencias de la Educación y Asociaciones como Ciudadanía e Historia otra manera de aprender, otra manera de entender la historia más allá del triste negro sobre blanco de los libros de texto y que se acerca a la labor detectivesca o a la historia oral, vivida, de carne y hueso. Aprender y aprender. Estímulo para poder ser capaz de mejorar y darse cuenta de que tienen que esforzarse para hacerlo bien y hacerlo cada vez mejor. Aprender. Ganas de estudiar.

Porque conversando con el alumnado de otros centros, en una pequeña tertulia en un descanso, se quejaron de que lo que estudian no les sirve de nada, lo olvidan. Tienen esa sensación pesada y nefasta de que no están haciendo nada que les vaya a servir: "seis años haciendo lo mismo" o "no me acuerdo de nada la tarde después del examen" o "no me acuerdo de nada de la primera evaluación" o "no me acordaré de nada cuando empiece el curso que viene" o "lo que estamos dando no nos servirá para la universidad". Sé que están cansadas, que estamos en épocas de exámenes, que si lo piensan mejor saben que les queda un poso de aprendizaje. Pero, tener la sensación que tienen nos debe hacer pensar en qué estamos haciendo en la Escuela actual para que se tenga esa sensación de hastío y de inutilidad. Esto tenemos que cambiarlo porque si no, la Escuela tal como la concebimos ha muerto definitivamente. O está en la UVI y tenemos que reinventarla.

O recuperarla. Metodologías activas y tecnología adaptadas a ellas, espíritu crítico y mayor autonomía y protagonismo del alumnado. No es nada nuevo, pero sí está muy, muy olvidado.

Y, para finalizar, una reflexión alrededor de una conversación con los organizadores: los centros privados se han volcado con las actividades de la Fiesta y los centros públicos sólo han puesto pegas: que si época de exámenes, que si toda la mañana por ahí, que si se despistan. Sin entender lo que ya ha entendido la privada, que el aprendizaje es ya muy diferente, muy distinto y que las experiencias de aprendizaje solo pueden ser memorables si emocionan.

Lo que aprendimos ayer. ¡Qué barbaridad!

Os dejo el vídeo con imágenes de la actividad:

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