domingo, 22 de julio de 2012

RESUMEN DEL CURSO: EL CENTRO (2)




Continuando con el análisis del curso en el centro, corresponde a esta segunda entrada recordar el tercer trimestre que ha estado marcado por la actuación prioritaria desarrollada por el Servicio de Inspección desde el 9 de mayo al 18 de junio.


Todo empezó cuando el nuevo inspector me empezó a pedir por correo electrónico muchos datos sobre resultados de cuatro cursos atrás (porcentajes de aprobados, tasas de promoción, idoneidad, titulación y absentismo) debido al inicio de la actuación prioritaria sobre los resultados académicos. En principio, la sorpresa fue mayúscula puesto que normalmente, hasta ahora, esas actuaciones duraban todo un curso y ésta iba a empezar en mayo. Pero la sorpresa fue mucho mayor cuando el día fijado no se presentó sólo nuestro inspector sino que venía acompañado de otros tres inspectores del equipo (entre ellos, su jefe) y nos explicaron lo que pensaban hacer durante algo más de un mes. Yo mostré mi sorpresa y, reconociendo que eran sus funciones y que consideraba que el centro no tenía nada que temer de un análisis de ese tipo, expuse mis quejas por no habernos informado bien de en qué iba a consistir la actuación.



Lógicamente la sorpresa se multiplicó a la enésima potencia cuando el profesorado se fue enterando del asunto. Esta sorpresa, la falta de costumbre de una evaluación externa de nuestro trabajo en el aula y la sensación, de algún@s, de estar en entredicho profesionalmente, crearon un malestar importante en el claustro. Ese malestar se fue limando con el tiempo: el profesorado se fue acostumbrando y la actuación se fue atemperando (hubo un inicio algo frenético y después las actuaciones se desarrollaron más progresivamente).

El problema ya no era tanto el centro, como los rumores sobre qué es lo que estaba pasando en el Virgen del Castillo, que se extendieron por toda la comarca (incluso una directora de un centro de Utrera, de la que fui su tutor en su proceso de prácticas de dirección, me comentó algo en una reunión que tuvimos en Sevilla).




El motivo de todo este revuelo creo que viene por la novedad del nuevo sistema de evaluación de centros, que en resumen y para entendernos es: muchos inspectores en un centro en poco tiempo con el objetivo de hacer una cata de su funcionamiento didáctico y poder presentar propuestas de mejora. Y como ha sido la primera vez, pues todo el mundo estaba un poco asombrado y haciéndose preguntas como estas: ¿por qué en nuestro instituto?, ¿por qué a mí?, ¿nos tocará a nosotros después?, ¿qué habrán hecho en ese instituto para que les investiguen así? De hecho, a mí me las han hecho profesor@s de otros centros de Lebrija y de otras localidades, como hemos visto antes.

Cuando uno les explica, a propios y extraños, los motivos: que no se hacía una evaluación externa del centro desde hace mucho tiempo debido a la situación de nuestros inspectores anteriores y que era un centro que no iba a plantear muchos problemas por cómo funciona y podía servir de referencia para esta experiencia y por tener, la sensación que quedaba era de que el interlocutor pensaba: sí, bueno, pero…algo habrá.

Después de explicar un poco lo sucedido, quiero dejar claro, en primer lugar, que este tipo de actuaciones me parecen perfectas y muy recomendables y deben servir para despertar del adocenamiento a much@s docentes y muchos centros, para que, al mejorar el proceso de enseñanza, mejore la formación y el aprendizaje de nuestro alumnado y para acercar a la inspección a la realidad, diversa y  acrisolada, de los centros educativos de secundaria. Creo, también, que el modelo nuevo que se ha comenzado a experimentar para pulirlo y utilizarlo en la evaluación de los centros es muy válido y muy útil. Pero, también, he de decir, desde mi humilde opinión y con  la experiencia de 16 años en equipos directivos, que se debería hacer de otra manera, explicando al principio (y no al final como en este caso ante el ETCP y los demás jef@s de Departamentos) qué se piensa hacer, cómo se va desarrollar y cuáles son los motivos de la actuación. Porque si no puede quedar esa sensación de “sí, bueno, pero…”,  y algo, que debe ser entendido como algo muy positivo para l@s docentes y los centros, pueda entenderse de manera negativa.

Por una parte y como es de recibo, esa actuación tensó un poco el ambiente en el centro, pero por otra, relajó el ambiente siempre tenso de final de curso. A esta relajación final contribuyeron los buenos resultados generales obtenidos en la evaluación ordinaria que siempre son una satisfacción para toda la Comunidad. Así, por ejemplo, titularon 90 alumn@s de 2º de bachillerato (el 82 %) y 82 alumn@s de 4º de ESO (el 84,5 %).

El curso terminó como siempre con la entrega de reconocimientos en la Sala de Conferencias, la Clausura en el Teatro Juan Bernabé y la Cena Final de convivencia en el patio interior del Centro.



En resumidas cuentas, y siempre bajo mi punto de vista, un buen año, relativamente tranquilo, con buenos resultados, con una experiencia de programación docente muy motivadora y con un sobresalto final, que es más sobresalto por lo inesperado y por la novedad, que porque haya sido un susto del tipo “ya me han pillao”. Queda, por tanto, la tranquilidad y la satisfacción del trabajo y la dedicación que, al final, ofrece resultados.

Queda una propina que dejaré para otra entrada: 13 días de julio. Y no es una película.

sábado, 21 de julio de 2012

RESUMEN DEL CURSO: EL CENTRO (1)

Una vez terminado el curso 2011-2012 y con la perspectiva que da el tiempo transcurrido y la tranquilidad y el reposo que ofrece el mes de julio, me dispongo a resumir este nuevo curso escolar que terminó hace poco.




El inicio de curso, como todos, fue algo movido debido a tres asuntos. El primero, administrativo, fue que teníamos nuevo inspector, aunque provisional (recordad esto más adelante, porque tiene miga) que traía una serie de asuntos arrastrados de otros años y que nos complicaron un inicio de curso ya de por sí movido. El segundo, organizativo, la nueva estructura orgánica, con la creación de las Áreas de Competencia, el Departamento de Formación, Evaluación e Innovación (DFEI, en adelante) y el nuevo ETCP. Y el tercero, por fin, pedagógico. Por una parte, el planteamiento de programaciones didácticas, completamente nuevas y basadas en la relación de los elementos curriculares con las competencias básicas. Por otra, la indicación, por parte de dirección, de diseñar una Unidad Didáctica Integrada (en adelante, UDI) por cada nivel de ESO en todos los departamentos. Y, finalmente, la elaboración del Proyecto Lingüístico de Centro que empezará a desarrollarse el curso que viene




En relación con el segundo asunto, podemos destacar tres cosas. En primer lugar, la creación de una estructura de funcionamiento que ha facilitado el intercambio de información de manera horizontal y vertical (en ambos sentidos) entre ETCP, Áreas y Departamentos y que consistía en una reunión de ETCP y a la hora posterior de las Áreas de competencias, por una parte, y el DFEI, por otra, Esa información pasaba a los departamentos y de ahí volvía a la reuniones de Áreas y al ETCP. En segundo lugar, la suerte de contar con jefes/as de Área y del DFEI completamente en consonancia con el equipo directivo y el Proyecto Educativo, lo que ha facilitado mucho el desarrollo de todas las líneas de trabajo. Y en tercer lugar, el DFEI ha supuesto un impacto bastante fuerte en el profesorado, por su implicación, trabajo y ayuda en el desarrollo de nuevas propuestas dirigidas, fundamentalmente a la mejora de resultados (desviaciones de las programaciones, seguimiento de pendientes, elaboración de una nueva programación de los refuerzos educativos) y que ha servido de referencia para muchos otros centros.

Por lo que respecta al tercer asunto, creo que se ha realizado, a pesar de los problemas planteados (reflejados en otra entrada anterior) y del cambio de mentalidad que han supuesto las nuevas programaciones didácticas y el plantearse el diseño de alguna UDI (también reflejado en otra entrada), un muy buen trabajo que podemos disfrutar en sus wikis correspondientes (hay pinchar en sus logos para acceder a ellas).


                       


Siguiendo con el desarrollo del curso, este ha sido bastante normal y sin muchos sobresaltos, aunque como siempre, los finales de trimestres, algunos casos de problemas de convivencia y el proceso de escolarización, ponían algo de picante al transcurso de los acontecimientos. Bueno, se me olvidaba: en octubre tuvimos un nuevo inspector y en marzo, un tercero. Este parece que definitivo...o no, para el curso que viene.

Por ahora, y para no hacer más larga la entrada, lo dejamos aquí, Seguiré con una nueva entrada sobre la parte final del curso.

miércoles, 4 de julio de 2012

LIBRO DE TEXTO QUE ESTÁS EN EL CIELO, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE....

El como de los colmos. La madre de todas las incompetencias. La demostración palpable de que las editoriales nos dan gato por liebre y de que a muchos docentes eso les da igual y, además, de que ni ellas ni estos docentes, tienen idea de qué significan las competencias básicas. Al loro.


PRIMER EJEMPLO: 
PROBLEMA DEL LIBRO DE 2º DE ESO DE MATEMÁTICAS 

Una furgoneta recoge los pedidos para la cocina de un hotel. Llena 1/5 de su capacidad en la verdulería, 1/6 en la carnicería y 1/4 en la pescadería. ¿Qué capacidad le queda libre para más compras?

RELACIONADO CON LAS COMPETENCIAS 3 (interacción con el medio físico y natural) y 7 (¿aprender a aprender?)


SEGUNDO EJEMPLO: 
OTRO PROBLEMA DEL MISMO LIBRO Y LA MISMA PÁGINA:

De 50 € que tengo, me gasto 1/5 en un restaurante. De lo que queda, gasto 3/4 en comprar un pantalón. si finalmente me dan 10 €, ¿cuánto dinero tengo?

RELACIONADO CON LAS COMPETENCIAS 1 (comunicación lingüística,) y 6 (¿cultural y artística?).





La extrañeza de estas relaciones me llevó a investigar un poco cómo podía ser posible tal desfachatez y, gracias a la colaboración del jefe del Departamento de Formación, Evaluación e Innovación de mi centro (que es de Matemáticas y está sorprendido de la elección de sus compañeros/as), he comprobado que es aun peor, porque numeran las competencias de cada unidad y, así, la competencia 1 y la 2 son siempre la de comunicación lingüística y la de razonamiento matemático, pero a partir de ahí no se sabe cual será, porque si no se trabajan la 3, la 4, la 5 y la 6 y sí la 7, ésta será la C3 en la unidad. En definitiva, una auténtica chapuza y una forma muy clara de despreciar el trabajo y la evaluación de las competencias básicas.

Cuanto menos surrealista y patético, porque supone desconocimiento absoluto de lo que son y significan las competencias básicas y, lo más triste, desprecio al alumnado, a su formación.

Ahora, que se ha estado eligiendo libros de texto para el cheque-libro de 2º de ESO (digo que se ha estado, porque yo no participo de esa pantomima, no los utilizo) nos podemos dar perfecta cuenta de dos cosas:

  • que salvo algunas excepciones (supongo que las habrá), las editoriales consideran a las competencias básicas como un incómodo apéndice que tienen que meter con calzador en sus maravillosos libros de texto.
  • que, salvo honrosas excepciones, y estás sí que las hay, y muchas , y muy buenas, buena parte del profesorado coincide con la visión de las editoriales.

Al final, va a tener razón un profesor del curso de competencias básicas en el aula del IES Seritium de Jerez: "a lo mejor son las editoriales las que tenían que haber aprendido a programar las competencias básicas". Lamentable.

jueves, 28 de junio de 2012

DISCURSO Y PECHA-KUCHA DE LA FIESTA DE CLAUSURA DEL CURSO


Todos los años preparo un magnífico discurso, bueno al menos largo, que luego no puedo exponer, porque, gracias a Dios, no hay tiempo ya que lo tienen y lo necesitan los verdaderos protagonistas de este acto, que son los alumnos y sus familias,  a los que felicito de todo corazón.

Bueno, pues este año sólo quiero comentaros dos cosas muy simples y directas:

En primer lugar, que estamos en unos momentos muy complicados y vamos a comenzar una etapa de mayores dificultades, sobre todo para nuestra juventud. Por todo esto, se habla algo cansinamente de “generación perdida”. Yo no creo que exista, porque sólo perdemos si nos rendimos y sólo luchando por lo que queremos podremos ganar, podemos conseguir nuestros objetivos. Luego, no hay generación perdida ni ganada, sino jóvenes que luchan por ser algo importante en la vida y ganan; y jóvenes que se rinden y pierden. No rendiros, luchad por vuestro futuro, que nada ni nadie os lo quite, que nada ni nadie os impida conseguirlo. Y si las dificultades son mayores, debe ser mayor la lucha, no antes la rendición.

En segundo lugar, que La Escuela y la Educación son la mejor arma y el mejor instrumento para poder luchar. Estar formados, tener cultura y ser competentes es el mejor pasaporte hacia un futuro mejor y permite enfrentarse a esa lucha con mejores cartas. Y diría más, sólo la Escuela Pública y la Educación Pública. Estos momentos de dificultades, de recortes, de peores condiciones, son momentos para luchar, para unirnos como Comunidad Educativa frente a las dificultades, para defender la ESCUELA Y LA EDUCACIÓN PÚBLICA. Ese debe ser nuestro objetivo y nuestra lucha.

Y por eso, quiero concluir diciendo que SÓLO LA ESCUELA PÚBLICA GARANTIZA UNA MEJOR FORMACIÓN, DE CALIDAD Y CON EQUIDAD y que tenemos que defenderla porque es nuestra y porque es una garantía para conseguir una mejor sociedad para el futuro. Yo, al menos, voy a seguir luchando y haciendo lo que esté en mí mano (y mi cabeza) para intentar mejorarla.

GRACIAS.



sábado, 16 de junio de 2012

UN GRUPO DE IRREDUCTIBLES

No nos equivoquemos, no voy a hablar de Astérix y Obélix y de los ridículos romanos de Petibomun o Babaorum. Me refiero a un grupo de docentes que nos reunimos el jueves pasado en el IES Delgado Brackembury de Las Cabezas de San Juan, convocados por el CEP de Lebrija, para el Encuentro Final de grupos de trabajo y planes de formación en centros de la zona.

Así nos calificó Juan Antonio Álvarez (Juancho, para los amigos), el inspector invitado al acto, y algo parecido comentamos, poco antes, algunos de los presentes en referencia a las nuevas condiciones que nos esperan con los recortes educativos y la cantidad de docentes, experiencias y materiales allí presentes.

Porque no cabe duda de que, sin falsas modestias, tenemos mucho mérito y demostramos continuamente nuestra ilusión, nuestro esfuerzo por mejorar, por aprender y, sobre todo, conseguir que nuestro alumnado esté mejor preparado o, simplemente, aprenda. Y que lo haga en su escuela, en su escuela pública de calidad, de la que indudablemente vimos grandes muestras en esa tarde.

Comunidades de aprendizaje, trabajo por proyectos, escuela de familias, el cómic como hilo conductor del aprendizaje, la inteligencia emocional, el cálculo como estrategia de razonamiento, la expresión escrita y la inclusión o materiales para atender a la diversidad. Nada más y nada menos. Esos fueron los temas protagonistas del encuentro, junto con los materiales expuestos en los pasillos   del centro y el repaso audiovisual a todo el trabajo y las actividades del CEP durante el curso. Y, como no, la copa de convivencia final.

Pero es que una semana antes nos habíamos juntado también mas de 400 docentes en el CEP de Castilleja para La Semana de los Proyectos.

Lo dicho, irreductibles. Pero, sobre todo, ¡¡¡que nos gusta lo que hacemos, caramba!!!, que disfrutamos, que supone esfuerzo, pero que siempre encontramos recompensas. En el apoyo de un/a compañero/a, en la sonrisa de un/a alumno/a. En las batallas contra los ridículos que no entienden esto.

Gracias a to@s y, especialmente al CEP de Lebrija, por ayudar a que los sueños se cumplan.


martes, 12 de junio de 2012

PTP (PPP en castellano)

Desde hace tiempo se está extendiendo entre l@s docentes el PBL (Proyect o Problem Based Learnning) o ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos o Problemas) en castellano. Aprovechando la extensión de estas siglas como referentes metodológicos, he utilizado este juego de siglas y palabras para títular esta entrada. Porque lo que quiero plantear en ella es el PROGRAMMING TEACHER PROBLEM (PTP) ó, en castellano, el PROBLEMA DE L@S PROFESOR@S CON LA PROGRAMACIÓN (PPP).


Durante este curso, tanto en el centro que dirijo como en otros centros donde he ido a capacitar o formar al profesorado en competencias básicas, he confirmado un problema grave entre el profesorado: el PROBLEMA que tienen l@s PROFESOR@S con la PROGRAMACIÓN. Y debe ser un problema atávico porque es nombrar algo sobre que tenemos que programar, ya sea unidades didácticas, programaciones didácticas, tareas integradas o proyectos, y es que poco menos que te saltan a la yugular: que si programar es burocrático, que si es un papeleo que no sirve de nada o sólo para contentar a la inspección o a la dirección, o que sólo sirve para que las reclamaciones no prosperen, que ya nos dan el trabajo hecho las editoriales, etc. etc.


Y no les falta razón, por desgracia. Hasta ahora, la Programación Didáctica era un trámite de inicio de curso que había que pasar lo antes posible copiando todos los datos habidos y por haber de las editoriales que utilizábamos (y que utilizamos toavía), que contenían un listado completo y maravilloso de los objetivos, contenidos, criterios de evaluación y desde hace unos años ¡¡¡incluso, sorpréndanse, competencias básicas!!!. A esto se añadían (y se añaden todavía) cuatro datos concretos del departamento y poco más. Eso era (y es todavía) un tocho que se guardaba en un cajón o que se archivaba informáticamente y que, en algunos centros donde al Equipo Directivo le gustaba "tocar las narices", se revisaba para ver si se había metido la pata, y poco más. De ello se derivaba (y se deriva todavía) la sensación extendida de que no servía para nada y de que siguiendo el libro se seguía la programación (y se trabajaban los contenidos mínimos y se utilizaban los criterios de evaluación adecuados y se podían conseguir los objetivos e ¡¡¡incluso, sorpréndanse, se trabajaban las competencias básicas!!!. No había problema.


Pero llegaron las contradicciones: había que evaluar por competencias. Y esto ¿cómo se hace?, ¿cómo se añade a lo que ya hacemos?. Hombre, porque esto de cambiar está feo, no es muy serio, y no vamos a cambiar ahora (y menos con la crisis, que no es la "tormenta perfecta", sino la "excusa perfecta" para algun@s). El problema es que se plantea como un añadido, no como un verdadero cambio metodológico que supone básicamente cuatro cosas:

  1. RELACIONAR ELEMENTOS DEL CURRÍCULO: Ya no se trata de una lista de objetivos, contenidos, criterios de evaluación y competencias, que nos facilitaban las editoriales ya prefabricada, sino que hay que pararse a ver la relación que existe entre estos elementos. Y esto nos hace pensar. Buen asunto, creo.
  2. DISEÑAR ACTIVIDADES QUE DESARROLLEN COMPETENCIAS. Si queremos evaluar competencias tenemos que trabajarlas y, para ello, hay que diseñar actividades de aula que lo hagan. Ya no vale cualquier actividad que traiga el libro. hay que seleccionarlas y buscar alternativas.
  3. RELACIONAR LAS ACTIVIDADES CON LOS CRITERIOS DE EVALUACIÓN. Hay que evaluar el desarrollo de las competencias básicas y para hcer una evaluación efectiva hay que relacionar las actividades con los criterios de evaluación, porque éstos nos explican qué es lo que hay que hacer con el alumnado para trabajar las competencias. Esto se puede hacer de manera directa (más simple y genérica, como propone el grupo iCOBAE) o bien a través de los indicadores de evaluación (desmenuzar los criterios de evaluación en objetivos didácticos) que es algo más complejo pero puede servir de ancla para el profesorado poco acostumbrado a este tipo de programación.
  4. INTEGRACIÓN DE CURRÍCULOS: Diseñar tareas integradas y proyectos integrados de trabajo interdisciplinar es la forma más efectiva de desarrollar las competencias básicas. Pero claro, eso requiere más coordinación, más colaboración y menos individualismo docente. Abandonar la disciplinariedad y llegar a la integración de contenidos.

Así, que como yo digo, el problema del profesorado con la evaluación de las competencias es, en realidad, el problema con la programación. No aceptamos que tengamos que programar, que tengamos que diseñar nuestras unidades didácticas o nuestra programación de aula. Porque en secundaria nadie es consciente de tenerla (porque no la han programado), pero todo el mundo la tiene (la de las editoriales). Además, lo más grave es que no sabemos y eso nos pone en evidencia. Sin embargo, no hay otro camino, porque cualquier alternativa a esto es un fiasco y un engaño a la sociedad.